La confianza no es un atributo de un profesional, sino una cualidad que los otros otorgan a ese profesional. En todo caso, un profesional será confiable, pero la confianza se gana a fuerza de trabajar, ser coherente y comportarse de la manera indicada. ¿Cuáles son los tres atributos primordiales en ese proceso de ganarse la confianza de un cliente? He aquí los más destacados:

- Ser competente. La experiencia y la trayectoria le aportan, a cualquier profesional del Derecho, la posbilidad de responder mejor ante determinadas circunstancias.
- Ser comprensivo. Muchas veces, más allá de un asesoramiento estrictamente profesional, los clientes necesitan contención. Necesitan ser, primero que nada, escuchados. Por eso, desde CORNU LABAT Abogados, sostenemos que la primera habilidad de nuestro equipo radica en su capacidad de escuchar. En las palabras del cliente estará el diagnóstico acertado, y un diagnóstico acertado conduce a la solución del conflicto.
- Ser comunicativo. El cliente necesita comprender nuestros argumentos, nuestras sugerencias y recomendaciones. Para eso, la empatía es clave y la habilidad para comunicar, también.
En definitiva, un abogado que quiera despertar la confianza de sus clientes debe centrarse en ser transparente y comunicativo, competente y experimentado, y empático y comprensivo. Estas claves contribuyen a despertar, construir y fortalecer una relación sólida y de confianza, fundamentales para el éxito profesional y la satisfacción del cliente.